El informe de la Defensoría del Pueblo señala que las carnes lideran los aumentos y ya explican más de la mitad del costo de la Canasta Básica Alimentaria.
Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó en marzo de 2026 un total de $664.113 para cubrir sus necesidades alimentarias en la ciudad de Córdoba, según el relevamiento mensual de la Defensoría del Pueblo provincial.
El informe indica que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) registró en marzo una suba del 2,20% y acumuló un incremento del 14,85% durante el primer trimestre del año. En la comparación interanual, el aumento alcanzó el 44,16%, interrumpiendo la desaceleración que se había observado durante 2025.
En paralelo, la Canasta Básica Total (CBT), que incluye además bienes y servicios no alimentarios, se ubicó en $1.441.234. Este valor define el umbral por debajo del cual un hogar es considerado en situación de pobreza.
El relevamiento se realiza sobre 24 comercios de distintos formatos —supermercados, autoservicios y almacenes— distribuidos en diferentes sectores de la ciudad, con el objetivo de reflejar una muestra representativa de los precios.
Dentro de los rubros analizados, las carnes volvieron a encabezar los aumentos. En el primer trimestre acumularon una suba del 20,43%, con incrementos destacados en carne molida (31,05%) y falda (29,57%). También registraron alzas la nalga (20,16%), el pollo (20,04%) y el asado (19,93%).
El peso de este rubro en la canasta se consolidó como el principal: en marzo, las carnes representaron el 51,88% del costo total de la CBA, el nivel más alto de toda la serie relevada por el organismo.
Otros rubros también mostraron subas, aunque en menor medida. Frutas y verduras aumentaron 12,15% en el trimestre, huevos y lácteos 6,56%, y productos de almacén 5,39%.
Desde la Defensoría señalaron que “los precios de los alimentos más básicos siguen en alza”, lo que impacta con mayor fuerza en los hogares de menores ingresos, que destinan una mayor proporción de su presupuesto a la compra de comida.
El informe técnico concluye que persiste una presión inflacionaria significativa en términos interanuales, especialmente en alimentos, lo que continúa deteriorando el poder adquisitivo de las familias cordobesas.
El documento adjunto analizado no aporta información vinculada al relevamiento de precios ni a la canasta básica .










