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Este acontecimiento surge con la finalidad de hacer un homenaje y continuidad del reclamo que hacía María Ester Weht, una vecina de Chacra de la Merced que luchó gran parte de su vida en contra de la contaminación del Río Suquía y que hace poco tiempo falleció. Familiares, vecinos y amigos decidieron tomar la posta y seguir reclamando por la iniciativa que había emprendido ella.
Weht también formó parte de la Fundación Las Omas, un grupo de mujeres, muchas de ellas víctimas de violencia de género y abuso, que ayudan a otras mujeres a mejorar la calidad de vida con contención y con el dictado de talleres de capacitación

María Ester Weht, la mujer luchadora de esta comunidad en que se inspiraron los jóvenes para reclamar en contra de la contaminación del río

Con un viaje en balsa que comenzó en Corazón de María y culminó en Capilla de los Remedios, emprendieron un recorrido por el río en balsa, construidas por particulares, el fin de semana en vísperas a la Pascua.

«Sabemos que es algo que no se puede hacer legalmente, pero contaminar tampoco se puede, así que decidimos hacerlo así», dijeron desde el grupo de convocados para esta travesía acuática.

Los que iniciaron este nuevo reclamo en homenaje a Weht, en su mayoría jóvenes, destacan lo importante de hacer saber a la sociedad el nivel de contaminación que tiene este río, por lo que con estas acciones pretenden dar a conocer su misión.

«Esta es una expedición hacia lo desconocido, un recorrido con el fin de mostrar la realidad, por que alguien tenía que hacerlo», dicen desde esta organización que toma de ejemplo el trabajo que comenzó María Ester Weht.

Contaron sobre su travesía y detallaron: «nos adentramos por la parte más oscura del río, fueron 14 kilómetros en balsas construidas por nosotros, mostrando la contaminación y por lo que tenemos que pasar los vecinos de Chacra de la Merced, mostrando el paisaje y lugares que nunca antes pudimos conocer. Nuestro único crimen será pelear por lo que nos merecemos. En el recorrido se usaron las mayores precauciones, pero siempre lo más importante es cuidar al otro, algunos pensaran que somos locos, pero con esto que hicimos, queremos que piensen un momento y analicen si los locos no son las personas que está cargo y que no toman conciencia de las enfermedades, olores y por lo que pasamos los vecinos cada día».

Los jóvenes tomaron la lucha de Weht y en balsa recorrieron el río para demostrar la contaminación existente en el agua, la flora y la fauna

Ellos dicen que estas acciones son para ser escuchados, porque han visto que en sus 5 horas de viaje en balsa comprobaron la contaminación del río y que es necesario tomar consciencia de tener «un río limpio, sano y con vida».

Destacaron que en el río encontraron «contaminación, basura, el resultado de más de 30 años de una mala gestión y el total abandono del estado«.

El viaje en basa también sirvió, dicen los jóvenes, para conocer lugares nunca vistos y en el que pensaron en luchar por un futuro mejor para las próximas generaciones.

«La lucha no terminó, siempre continúa», sentencian los jóvenes ante el reclamo que expusieron con esta travesía en balsa por el Río Suquía.

Reconocen que se está realizando una importante obra de ampliación en Bajo Grande y que cuando se termine va a mejorar la situación del río, pero aseguran que la obra tenía que ser inaugurada en diciembre de 2020 y por retrasos se espera que este lista en diciembre de este año. Por esta demora en la obra, los meses pasan y el nivel de contaminación es cada vez mayor.