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El sábado y el domingo, la policía debió desarticular un total de 6 «fiestas clandestinas» entre reuniones de jóvenes y grupos familiares que se habían reunido sin autorización y sobrepasando el límite de capacidad.

La actuación de los efectivos en estas reuniones responden a la legislación vigente a través de la ley 10.702 de Emergencia Sanitaria, que impide las reuniones sociales aglomeradas.

En Piquillín, en la madrugada del sábado se desarrollaba una fiesta con más de 100 asistentes en la esquina 12 de octubre y 9 de julio, reunión no autorizada y que sobrepasaba la cantidad de personas permitidas para reuniones sociales. Ante la llegada del patrullero policial, los asistentes comenzaron a fugarse del lugar y se logró demorar a un grupo de jóvenes, que fueron identificados y se les notificó la infracción.

Más temprano, por la tarde, una intervención fue informada en La Quinta, donde se realizaba una fiesta familiar sobre la calle Belgrano, donde había más de 30 personas. Identificado el dueño de la casa, fue notificado y se le labró el acta de incumplimiento de la norma.

El domingo en Monte Cristo, una familia fue sorprendida realizando una reunión social no permitida con más de 30 asistentes, sobre la calle Eli de Cattaneo de la ciudad, donde se identificó al propietario, quien no tenía autorización para la reunión por lo que se le labró el acta correspondiente a la violación de la legislación actual.

En la madrugada, la policía había intervenido una fiesta clandestina en localidad de La Para en un camino de la zona Norte de la localidad, donde había más de 200 personas presentes que ante la presencia policial huyen del lugar, dejando un generador marca FEMA 2GF y un equipo de música marca  JVC; elementos que fueros secuestrados en consecuencia y puestos a disposición de la Justicia.

También, por violación a la ley 10.702, se procedió a la desarticulación de una fiesta en Villa Santa Rosa, tras una denuncia recibida al 101 de la Policía, que envió efectivos hasta una calle pública que cruza con la ruta provincial 17. La mayoría de los presentes huyeron del lugar, pero se identificó a algunos y se les labró un acta.